domingo, 14 de junio de 2015

La aventura polinesia (parte II): La llegada a Oceanía.


Migraciones austronesias y posteriores polinesias (en rosa).

Prosigamos con la segunda entrega de este interesante monográfico, centrado ahora en Oceanía, la primera parada de los llamados austronesios, los ancestros directos de los polinesios y que conviene conocer para entender el ulterior desarrollo de estas colonizaciones por el Pacífico.

Hace unos 50.000 años es muy probable que llegaran los primeros colonizadores Homo Sapiens a las costas australianas, y para el 30.000 antes de nuestra era la colonización de lo que hoy es Australia y Papúa-Nueva Guinea ya estaría completa. Habría que esperar más de 25.000 años para que el hombre se aventurase más allá.

La población que se dispersó por, lo que vamos a denominar Oceanía Lejana, es decir, más allá de las costas australianas, se conoce como austronesia, o lo que es lo mismo, hablantes de una lengua austronesia central. La familia de las lenguas austronesias está considerada como la segunda más grande del mundo y se cree que se originó al sur de China, tal y como se comentó en la primera parte del monográfico. Los austronesios cultivaban plantas como el mijo menor, el arroz y la caña de azúcar, y habían domesticado el cerdo, el perro, el pollo y, tal vez, el búfalo de agua. Construyeron algún tipo de embarcación primitiva, posiblemente con velas, y también fabricaron cerámica y azuelas de piedra. Llegaron a Taiwán entre el 4.000 y el 3.000 a.C., y se expandieron por las Filipinas e Indonesia hacia el 2500 a.C.

Los austronesios, en sus primeras travesías por las islas del sudeste de Asia, incorporaron nuevos cultivos, entre ellos el taro, el plátano, el coco, el ñame, el sagú y el fruto del árbol del pan. En esa época, sus embarcaciones, probablemente canoas, tenían velas, como ya decíamos, y gracias a ellas en unos pocos siglos se extendieron por todas direcciones: al noreste en las islas Marianas y al sudeste a través de Melanesia. Este último grupo de migrantes utilizaban la cerámica lapita, decorada con sellos dentados y estampada.


Viaje a lo desconocido


Hacia el 1.400-900 a.C., los austronesios llegaron a la costa de Nueva Guinea, se dirigieron hacia el sur a través de las Islas Salomón y por último llegaron a la Oceanía Lejana. Fueron los primeros en hacerlo, y alcanzaron Vanuatu, Nueva Caledonia y la Polinesia occidental aproximadamente hacia el 1000 a.C. El mijo menor y el arroz hacía mucho tiempo que ya no los cultivaban y, cuando se extendieron por las islas de la Melanesia, se encontraron en el cultivo de raíces y tubérculos. Mientras tanto, otros grupos austronesios se asentaron en el sur de Micronesia hace unos dos mil años.

Posible embarcación maorí empleada para la colonización de Nueva Zelanda (petroglifo del abrigo del Kaingaroa Forest, Nueva Zelanda).

Por último, hacia finales del primer milenio, sus descendientes, los polinesios actuales, partieron hacia la Polinesia oriental, una región que ningún hombre había visto con anterioridad. Al igual que sus antepasados, se movieron con rapidez; con tanta, de hecho, que las dataciones por radiocarbono no nos aclaran qué islas de la Polinesia oriental se colonizaron primero. Se extendieron por casi todas las islas que quedaban en el Pacífico oriental, y probablemente Nueva Zelanda fue la última región que se colonizó, en concreto hacia el 1.200 de nuestra era. Todavía tendrían que pasar casi 400 años para que los europeos se aventurasen en lugares tan lejanos en busca de rutas comerciales hacia las indias orientales.

Y hasta aquí el monográfico de este mes, para el siguiente nos centraremos en la colonización polinesia de Hawaii. Nos vemos el mes que viene!


Carlos Alberca



Bibliografía

  • CREMIN, Aedeen. Arqueología: Los yacimientos arqueológicos y los tesoros culturales más importantes del mundo, BLUME, Barcelona, 2013.

2 comentarios:

  1. Interesante segunda parte, como la primera. A destacar que nunca había oído el término "austronesio", bastante curioso. Como tampoco sabía que las embarcaciones polinesias llevaran velamen.

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    1. Yo, la verdad, hasta que no me documenté para hacer el artículo no había oído hablar de este pueblo, los ancestros de los polinesios.

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